Llevaba tiempo intentando mejorar el sonido de mi giradiscos. He probado varios previos de phono del mercado —Lehmann Audio Black Cube, Thorens MM008, Pro-Ject Tube Box S2 Ultra Chrome, entre otros— y, aunque todos ofrecen mejoras claras y audibles, siempre tenía la sensación de que faltaba algo: una presentación más orgánica, más claramente analógica.
Mi percepción (admito que puede ser discutible) es que muchos previos actuales se basan en una etapa de ganancia con op-amps seguida de algún tipo de tratamiento posterior, ya sea digital o pensado para integración con DACs internos o streaming. El resultado es correcto, incluso muy bueno, pero a mí me resultaba algo “procesado”, menos cercano a la sensación clásica del vinilo.
En esa búsqueda apareció el Rodec BUNK 01. Tras estudiar sus características técnicas, me pareció una propuesta diferente y decidí probarlo.
La entrada de phono del BUNK 01 es un preamplificador MM dedicado de alta calidad, con dos etapas de phono conmutables:
• Una basada en la histórica etapa MX-180, con una respuesta rápida, directa y muy viva.
• Otra etapa discreta de nuevo diseño, más relajada y musical.
La ruta de señal es completamente analógica, con ecualización RIAA precisa y sin pasar por DSP. Está claramente diseñado como una etapa de phono especializada, pensada para sistemas de alta fidelidad tradicionales donde la sección analógica tiene el mismo peso que el resto de la cadena.
A nivel técnico, destaca por su circuito con realimentación de corriente, ecualización RIAA separada por bandas, control manual y una respuesta extendida, con especificaciones de ganancia e impedancia muy bien resueltas. Todo ello se traduce en control, estabilidad y una presentación sonora muy coherente.
Un punto especialmente interesante es su EQ de 3 bandas. No está pensada para “corregir” de forma agresiva, sino para esculpir el sonido de manera musical, con curvas suaves y naturales, sin cortes radicales tipo kill. En discos antiguos o grabaciones menos cuidadas, este control se convierte en un auténtico plus, permitiendo ajustes sutiles sin destruir el carácter original del vinilo.
El control de ganancia es otro acierto: facilita una adaptación perfecta a la entrada del amplificador, algo que no siempre está tan bien resuelto en otros previos.
En conjunto, el Rodec BUNK 01 se ha ganado un lugar fijo en mi sistema Hi-Fi. Ofrece ese carácter claramente analógico que estaba buscando, con versatilidad real y una construcción seria. En mi opinión, el coste está plenamente justificado por la calidad sonora y el planteamiento técnico del producto.